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domingo, 31 de marzo de 2024

Cortacuellos de 2ª Línea

 Madre mía la de unidades estalianas terminadas que me quedan por subir al blog. Vamos a darle un acelerón a esto, porque se están acumulando muchas cosas, sobre todo con la llegada de The Old World. Los Rodeleros, o Bucklermen como son conocidos allende nuestras tierras, son el principal apoyo que tienen los Tercios para lidiar con el enfarragoso cuerpo a cuerpo. Son un tipo de tropa especializada en pasar a cuchillo a los piqueros y alabarderos rivales, debido fundamentalmente a que pueden esquivar fácilmente las astas del enemigo e infiltrarse en las formaciones para diezmarlas desde dentro. Por lo tanto, para formar parte de esta unidad, se requieren grandes dosis de coraje y pericia por parte de sus miembros.

 Pero veamos más acerca de los Cortacuellos de 2ª Línea, así como de sus rodelas, esquema de pintura e historia.

 La característica principal de los Rodeleros es, como su nombre indica, la rodela. Se trataba de un escudo generalmente de acero, de forma redonda (de ahí también su nombre) u oval. Vimos rodelas en Warhammer Fantasy Battles de la mano del, y me pongo de pie para presentarlo, juego de escaramuzas de Mordheim. En aquel (pedazo de) juego, la rodela era entendida como un escudo pequeño, más bien diríamos que se trataba de un broquel, pues no mejoraba la armadura de la miniatura, pero a cambio permitía bloquear cualquier impacto que no sobrepasara el doble de la fuerza de la miniatura equipada con la rodela, siempre y cuando se obtuviese una tirada superior en 1D6 a la tirada para impactar del enemigo. Es decir, si el rival sacaba un 6 no se podía bloquear ese golpe, mientras que si éste había obtenido un resultado de 3, 4 o 5, aún había una ligera posibilidad. Con ello en mente, durante el diseño del Libro de ejército de Estalia para 8ª edición, decidimos seguir esa senda marcada anteriormente por Games Workshop, más aún cuando en dicha edición existió una regla muy afamada (y denostada) conocida como Parada, que le vino como anillo al dedo a esta opción de equipo estaliano. Con The Old World sin embargo, la regla de Parada ya no existe, y el hecho de que las rodelas sean realmente escudos hace que tengamos que recular en el próximo suplemento estaliano con sus reglas.

 Como se decía al comienzo de la entrada, los Rodeleros son fieros combatientes a quienes les toca la ingrata faena de colarse tras las filas enemigas. Los Cortacuellos de 2ª Línea cumplen con lo que de ellos se espera. En batalla suelen desplegarse junto a las grandes unidades de Reclutas del Tercio, para contratacar al enemigo cuando choca contra el bosque de lanzas. ¿Alguien ha dicho destacamento para The Old World? No obstante, a veces también, en situaciones más específicas, los Rodeleros forman en unidades más dispersas, intentando pasar inadvertidos con la misión de apuñalar la retaguardia enemiga, saboteando las piezas de artillería y enfrentándose a los horrorizados artificieros. A fin de proteger a sus camaradas y sus vidas, los Cortacuellos de 2ª Línea manejan la espada y el escudo como ningún otro soldado del ejército estaliano. Esta experiencia marcial les hace ser respetados por la mayor parte de la tropa regular, estando al mismo nivel en habilidad que los guerreros de Myrmidia, aunque siempre a la sombra de los letales Diestros.

Rodeleros sin brazos de Werewoolf.
 La elección de miniaturas para integrar los Cortacuellos de 2ª Línea fue durante lustros un dolor de cabeza constante. Fuera de la escala histórica, pocas miniaturas se pueden encontrar con escudos redondos, espadas y morriones. Por ello hubo que esperar mucho hasta terminar de completar la unidad con 20 efectivos. En un primer momento reparé en unas miniaturas de Werewoolf (las de la imagen de la izquierda) que venían sin brazos, aunque su estilo estaliano casaba perfectamente con la idea que tenía en mente. Llegué a contactar con la empresa, y me confirmaron que las miniaturas las proporcionaban sin brazos y que ellos no ofrecían alternativa, lo cual me decepcionó bastante y me hizo desechar la idea de usarlos para engrosar la colección de Manchados de Palantta. De hecho, con esa lógica empresarial, no me extraña que hoy en día ya no se dediquen al negocio miniaturil.

 Por suerte, diferentes empresas fueron sacando poco a poco miniaturas que me encajaban en la idea del Rodelero, algunas teniendo que echar mano de la imaginación y de escudos de GameZone para alcanzar un resultado que me satisficiese. De este modo llegaron el Bisoño y el Guardia de Tercio Creativo, el último con una operación de reducción de piernas incluida para no sobresalir en exceso por encima del resto de miniaturas. Más tarde llegaría el campeón de los Alabarderos del Grifo de MoM Miniatures con otra rodela prestada. Al trío se les unirían hasta 8 miniaturas de Games Workshop, muy antiguas todas ellas; desde un enano del Imperio con morrión de la 3ª edición, pasando por los 3 clásicos modelos de hombres villanos (se ve que en 3ª edición a alguien le gustaba la estética conquistadora), hasta dos miniaturas del mismísimo Pirazzo junto con el portaestandarte y el músico de su su Legión Perdida, todos ellos con sus respectivos escudos de la ya mencionada GameZone. No hace mucho, un modelo de los pasajeros del Carro de Guerra del Imperio de Norba Miniatures se uniría como 12º integrante de los Cortacuellos de 2ª Línea para, finalmente, completar la unidad con 8 efectivos de la Infantería Ligera del Tercio de Peculiar Companions con su opción de escudos. Estos últimos tuvieron además que ser conversionados con espadas de las Compañías Libres del Imperio, pues las hojas de las herreruzas que portaban eran demasiado finas, y perdían el toque más tosco de las hojas gruesas que acostumbramos a ver en los juegos de fantasía.

De izquierda a derecha: Rodelero de MoM Miniatures, Rodelero de Peculiar Companion, Rodelero de Games Workshop, Rodelero de Tercio Creativo y Rodelero de Norba Miniatures.

 Pese a la heterogeneidad de la unidad, estaba convencido de que un pintado con un mismo esquema de colores le sentaría muy bien a estos Rodeleros, reduciendo las diferencias entre los distintos modelos. Desgraciadamente, debido a lo dilatado en el tiempo en que este regimiento se construyó, diferentes artistas fueron dejando su sello en cada una de las miniaturas. Así pues, podemos apreciar los suaves contornos de Jesús García en 6 Rodeleros, la impronta de Marta García en otros 4 miembros de la unidad junto con el trazo libre del león en el estandarte y, por último, los prácticos morados de David Cañas en los postreros 10 integrantes. Para rematarlo, o más bien para enmendarlo, un servidor pintó escudos y cambió algunas tonalidades con el propósito de intentar unificar el trabajo de todos los pintores implicados. El resultado, pese a tener miniaturas, rodelas y brochazos de diferentes madres y padres, pasa a mis ojos la prueba.

 ¿Qué opináis? ¿Hubieseis usado otros modelos de miniaturas? ¿Queda bien el resultado final?

 ¡Hasta pronto!





1 comentario:

  1. Buenas. Tremenda la unidad. Enhorabuena, que gran combinación de minis de varias marcas.

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