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| Servidor contemplando el campo de batalla durante el despliegue. |
Justo hoy, hace dos semanas, volví a ponerme a prueba en un torneo de Warhammer Fantasy, esta vez en la edición de The Old World. Atrás quedaron los días de gloria en los que llegué a ganar un torneo en Avalon Burgos con el señor de la Estirpe Queltarin: Telperion y su Dragón Forestal. Sí, yo ya usaba un personaje en Dragón cuando no estaba de moda, pues hablamos de los tiempo de 7ª edición.
Más de 10 años después de mi último torneo en Acuphammer, bajo la larga sombra de 8ª edición, decidí volver a probar suerte, esta vez en la vecina localidad de Valladolid, en la encantadora tienda del Orco Rojo. Desde que conocí este comercio, me dio la sensación de ser un lugar de paz y remanso para jugadores ocasionales, de modo que si quería volver a competir supuse que me podría valer este amable escenario. Craso error. Por cierto, recomiendo seguir a Lucas en su Instagram, donde tiene toda clase de “Orconsejos” y trucos para pintar a un buen nivel.
Así, el 7 de marzo de 2026, volvía a los terrenos de juego (de miniaturas) con una lista a 2000 puntos de Elfos Silvanos. Mi principal y noble misión consistiría en demostrar a todo el mundo que los Elfos Silvanos podían hacer un buen papel en un sistema que, hoy en día, les perjudica sobremanera. Aunque el verdadero objetivo sería aprender a desenvolverme con más soltura y conocer a gente apasionada del hobby como yo en mi entorno y a sus ejércitos.
