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martes, 30 de junio de 2015

Wa'el Sirâj y Cosme Centellas

Wa'el Sirâj, hechicero de la Luz de origen árabe y Cosme Centellas, hechicero del Fuego.
 Continuando con las publicaciones de la colección estaliana, toca presentar a Cosme Centellas y a Wa'el Sirâj, hechiceros estalianos de gran poder al servicio de la verdad y la rectitud en el uso de las artes mágicas.

 Ambas miniaturas son las únicas que tengo para representar hechiceros en el campo de batalla, a la espera de conseguir un hechicero que pueda hacer pasar como el Magíster Recaredo Vicente, cuyo aspecto está muy concretado, y es por este motivo que sigo buscando una miniatura acorde al menos a su ilustración. De cualquier manera no acostumbro a incluir más de un único hechicero de nivel 4 en las partidas por lo que siempre toca descartar a una de tan estupendas miniaturas. Gracias como siempre a la pericia de Jesús García y Marta García (García es una apellido muy común), que son los encargados de dar vida y hacer resaltar a los héroes del resto de soldados del ejército. ¿Sabríais decir quién pintó cada miniatura?

 Así que para decidirme por uno u otro hechicero a la hora de distribuir los espacios del maletín portaminiaturas, lanzo la siguiente pregunta ¿Cuál de los dos estilos, trasfondos y pintados os parece mejor? Abajo tenéis para comentar y algunos detalles en relación a la pregunta formulada. Muchas gracias.
 Como se aprecia por su nombre, Wa'el Sirâj no es un hechicero "estaliano" que se diga. Su nombre es más bien de origen árabe, la tierra que le vio nacer, y viene a significar "el que regresa a la luz".

 Harto de la pasividad que demostraban los gobernantes hacia las artes oscuras practicadas en su país y de la oscuridad que engullía toda Arabia desde el más joven pícaro hasta el visir más pudiente, Wa'el Sirâj decidió poner rumbo hacia costas bañadas por el viento blanco de Hysh. De este modo fue como llegó a Estalia y aunque en un principio intentó ocultar sus dotes para la magia y su origen árabe a través de una máscara, pronto fue descubierto por sus vecinos y delatado a las autoridades de Magritta. Con su currículum mucho no se podía esperar de una turba que desconfiaba de lo desconocido, y sin consultar ni informar a las altas autoridades mágicas de la ciudad, Wa'el Sirâj fue rápidamente sentenciado a la hoguera. Encerrado en los calabozos de un pequeño cuartel del puerto hizo lo posible por escapar usando todo su conocimiento de los vientos de magia, pero su poder era apenas el de un aprendiz de mago y sus intentos resultaron fútiles.

 El día de su ejecución, atado a un mástil y despojado de su máscara, Wa'el oía crepitar la paja que iniciaría la combustión de los maderos que se encontraban bajo sus pies y pronto consumirían su cuerpo. Sin embargo el fuego escapó del tablado. uniéndose en una única bola de fuego que se elevó sobre las cabezas de los espectadores que allí se agolpaban para posteriormente apagarse súbitamente. De entre la muchedumbre emergió con furia, hasta el escenario, un viejo encapuchado apoyado sobre su vara. Todos los que allí se encontraban conocían a Cosme Centellas, un gran hechicero que contaba con el favor de la Sagrada Orden de Myrmidia, por lo que nadie hizo nada por evitar que el conjurador desatase al árabe y se lo llevase consigo.

 Tras viajar al norte, Wa'el Sirâj fue instruido por el hechicero de fuego y tomado bajo su protección hasta obtener el permiso colegiado en Estalia para practicar magia. Desde entonces puede verse a ambos hechiceros o ambos allí donde las fuerzas de la oscuridad intenten engullir parte de la luz del mundo.

 Hasta aquí la historia, que se ha extendido algo más de lo intencionado. En cuanto a su función en batalla, la inclusión de un hechicero es más que necesaria, con un pergamino de dispersión y un talismán de salvación a ser posible. Lo suyo es combinar las reglas especiales que otorgan los hechizos de potenciación a las armaduras bruñidas de algunas unidades estalianas para mejorar la salvación especial de estas tropas de élite (Caballeros, Guardia del Sol, Caballeros Astados y Hermanas de Furia). Por lo tanto toca ir a pie, y potenciar la fase más estaliana, el combate.

 Los colores de los hechiceros del Saber de la Luz se representan generalmente de blanco, pero eso no impide que cada hechicero lleve los colores que guste, como por ejemplo Max Schreiber de la saga de Gotrek y Félix quien porta atuendos amarillos y pardos. Por lo tanto Cosme Centellas y su color rojo puede pasar como un hechicero más de la Orden Blanca sin quedar mal estéticamente. De hecho Luz y Fuego son conceptos muy cercanos en términos físicos y mágicos (ambos son inflamables).

 Las poses de ambas miniaturas quizás sea lo que menos me gusta. Uno parece estar surfeando y el otro tapándose la cara. Pero el nivel de pintura camufla quizás esos detalles. Nada más, terminamos como siempre con más fotos.